viernes, 30 de diciembre de 2011

Más que el árbol te gustará callar


Al fondo de las tumbas
Al fondo de los mares
Al fondo del murmullo de los vientos
Al fondo del silencio
He aquí los signos
¡Cuánto tiempo olvidados!
Pero entonces amigo ¿qué vas a decirnos?
¿Quién ha de comprenderte? ¿De dónde vienes?
¿En dónde estabas? ¿En qué alturas en qué profundidades?
Andaba por la Historia del brazo con la muerte
Oh hermano nada voy a decirte
Cuando hayas tocado lo que nadie puede tocar
Más que el árbol te gustará callar

lunes, 26 de diciembre de 2011

Habladora de gatos

Probablemente nuestra, tendida en el suelo bocarriba, Alicia habladora de gatos, de rodillas, jugando a chutear estrellas, espiando a las hormigas y reflexionando acerca del color hormiga, a hurtadillas.

domingo, 25 de diciembre de 2011

sábado, 24 de diciembre de 2011

Carta de F. Nietzsche a L. Salome

Lou:

Que yo sufra mucho carece de importancia comparado con el problema de
que no seas capaz, mi querida Lou, de reencontrarte a ti misma. Nunca
he conocido a una persona más pobre que tú:

Ignorante pero con mucho ingenio
Capaz de aprovechar al máximo lo que conoce
Sin gusto pero ingenua respecto de esta carencia
Sincera y justa en minucias, por tozudez en general.

En una escala mayor, en la actitud total hacia la vida:
Insincera
Sin la menor sensibilidad para dar o recibir.
Carente de espíritu e incapaz de amar
En afectos, siempre enferma y al borde de la locura
Sin agradecimiento, sin vergüenza hacia sus benefactores…

En particular:
Nada fiable
De mal comportamiento
Grosera en cuestiones de honor…
Un cerebro con incipientes indicios de alma
El carácter de un gato: el depredador disfrazado de animal doméstico
Nobleza como reminiscencia del trato con personas más nobles
Fuerte voluntad pero no un gran objeto
Sin diligencia ni pureza
Sensualidad cruelmente desplazada
Egoísmo infantil como resultado de atrofia y retraso sexual
Sin amor por las personas pero enamorada de Dios
Con necesidad de expansión
Astuta, llena de autodominio ante la sexualidad masculina.

Tuyo

F.N

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Esbozo

¿Serás eso que rueda hasta lo más hondo de esto que soy yo mientras te pienso?/ Cada vez nos acercamos más a ese punto en que hay que danzar prudentemente en torno a un nombre, cuidando de no decirlo, de proceder por alusiones o conuntos, jamás de frente/  La vida como algo ajeno pero que lo mismo hay que cuidar/ Una pompa de jabón cuadrada/ Tan sin sombra/ ¿Por qué no se arranca el cigarrillo de la boca y me lo aplasta en el pecho? ¿Por qué no viene hacia mí y me golpea, me desnuda a manotazos, me viola sobre el linóleo manchado, sin molestarse siquiera en tirarme como un trapo en la cama?/ Te pongo en las manos un diploma de verdugo, pero tan en secreto que no puedes saberlo mientras amablemente hablamos de golondrinas/ Habíamos coincidido melancólicamente en que no hay reencarnaciones o que si las hay el reencarnado no se entera/ Cada uno a su manera, el pasado nos había enseñado la inutilidad profunda de ser serios, de apelar a la seriedad en los momentos de crisis, de agarrarse por las solapas y exigir conductas o decisiones o renuncias/ Nada puede ser mejor que provocar lo que quisiéramos descubrir aunque en el fondo nos dé ya un poco de miedo y de asco / El problema jamás resuelto de describir lo que se describía estruendorosamente a sí mismo como casi todas las pinturas de los museos, el retrato de mujer con su cartel Retrato de mujer/ Yo sabía que no eras así, que ahora mismo el verde y el tercer estante sólo valían como una defensa geométrica de tu soledad.

martes, 20 de diciembre de 2011

Manzanilla silvestre

Esto que ves acá es manzanilla silvestre (sí, la arranqué del pasto, pero huele maravillosamente). Supongo que urge la creación de una ONG que se ocupe de sancionar a aquienes mutilan brotecitos de pasto mientras fuman cigarrillos (o quizá alguna otra cosa). Lamentablemente mi persona terminaría siendo objeto de persecución política (más temprano que tarde)/ Sí, es terrible pero cierto. Todos hemos arañado el pasto alguna vez; es la ansiedad, el no saber qué hacer y no saber bancarse los silencios/ Propongo que esta ONG comience (castigándome a mí). Mira cómo amaso este pobre puñadito de manzanilla silvestre sólo para olerla/ Qué risa, no puedo parar, no puedo concentrarme en más de una cosa al mismo tiempo, no puedo explicarte lo que está ocurriendo/  Bueno, entonces haré una pregunta para despejarte ¿de qué crees que está conformada toda esta tierra, esta arena llena de mierda y ramitas, la que está dispersa sobre el suelo?/ ¿Te refieres al suelo tipo tierra o al suelo a nivel planetario?/ Al tipo tierra/ ¿Y pretendes que con esta pregunta pueda volver?


jueves, 15 de diciembre de 2011

Tonta niñita que inventa

Donde sea que te encuentres –en algún lugar de la algarabía, tal como yo– la haces de herida.  Esta herida es una fotografía postmortem de un naranjo en flor, un berrinche en las venas que poco a poco se escribe a sí mismo como una biografía subterránea de la madrugada. Pensar que te creé más de cinco veces sólo para hacerte sucumbir en esta ignorancia programada –y vaya a saber uno cuántas veces me creaste, porque hoy es probable que yo sea otra–. Y ante la duda, me hago la sorda como una muñeca (pero no soy muñeca, acaso aspirante a actriz). Te invitas solo, de ida y de vuelta, de ida sin vuelta y de vuelta sin idea, yendo y viniendo. Te entrometes en algo que no es un jolgorio sino una grata demolición, una inconfesable plegaria que no estatuí. La silla que te invita –e inventa– reclama tu materia. Te invitas, y como te invitas ya eres parte del apuro, no de la solución. 

martes, 13 de diciembre de 2011

Con permiso

El cordón umbilical se nos enrolló alrededor del cuello y hoy, más o menos ahogados, fantaseamos con enterrar nuestras manos en ciertos pescuezos de aspecto melifluo y rastrero. Sí, hicimos un sacrificio humano –o como queramos denominar aquello–. Fue un instante sin corazón, un falso sorteo de quien elige cierta ruta para llegar a una viña que ignora, una foseta occipital que estigmatiza nuestros actos. ¿Y qué hay detrás de todo eso? Hay humo, hay estrategias pintorescas, hay trajes de fiesta gigantes parchados con paisajes nocturnos, hay una ola que pretendemos recortar mediante pactos tácitos y desvaríos morfeicos que insinúan ecos improvisados, hay gestos políticos muy respetables. Matamos a alguien; inauguramos un mirar a la pared para estirarla, para perdernos en las grietas que se asoman como quien extiende un chicle, un hola/qué calor hace/ tres cuellos/ huele a cielo/ con permiso/ mi cabellera. Y en el frente queda lo que queda. Habrá que andar hasta el final de los cuerpos que duermen al costado de la vía. Llenaremos de contenido la encrucijada una vez que concluya esta convulsión del alfabeto. Porque quizá no haya que entender cosa alguna, quizá enterramos un astro en aquella tumba y no un cadáver. No hay muerte, hay lenguas excesivamente enredadas, hay palabras. Hay vida, hay armonía violentada. El Cristo en la pared se encogió de hombros. Y si hay vida es porque necesito y merezco echarte un vistazo, en efecto, para empezar a desconocerme.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Feliz navidad

Criatura, te desvives por ver al mesías. Tienes ganas de contemplar milagros, esperas llegar a la náusea porque asumiste que eres un trompo. Esperas, pero no recuerdas y ni siquiera sabes qué esperas. Y te inquietas por la espera: tus plazos, tu respiración, tu carne, tus hilos, tu sexo. Pesas demasiado, innecesariamente demasiado. Te mareas, te aburres; sueñas con revivir el bendito mareo. Y si para ti el sentirte vivo no es otra cosa más que un hermoso terremoto, entonces estás muerto. Muerto, en tu silla giratoria, en el mismo portón de siempre –por cierto, el único que conoces, el más cómodo–. Aún no descubres que realmente nada te interesa. Quieres que vuelva el viejito pascuero. Y si ha de volver, nuevamente te fastidiarás. Feliz navidad, exacerbación (de la exacerbación). Enhorabuena kitsch, oveja sin trasquilar.

martes, 6 de diciembre de 2011

Escapismo

a) Inventar un nuevo verbo, salir a esconderse, patear estatuas y santos degenerados, hacer realismo al cuadrado, incrementar los días de la semana, bostezar en nombre de toda la historia de la humanidad, conjugar un gerundio imposible, vender los ojos por el perfume de un cuello.

b) Si osara hablarte de mis demonios terminaría hablándote acerca de una biblia infecta de bolsillo. Pero ya cruzaste los mismos semáforos que yo, has sido feliz a mares y seguramente el mar también te ha tragado hasta hacerte vomitar corales -o paracaídas-. Esta negación comunica todo lo necesario. Quien huye de algo está corriendo hacia otro lugar también. Hoy detesto las explicaciones y, si se trata de explicar, podría inventarte el cosmos al revés improvisada y mediocremente.  Soy una puerta, hubo un temblor. Muero de ganas de hablar, en dos sentidos, por hablar.